¡Un viernes muy dulce en nuestro cole!
Hoy nuestras aulas no solo han olido a lápices y libros, sino también a ajonjolí, matalahúva y tradición. Con motivo de la celebración del Lunes de Quasimodo, una de las festividades más queridas de nuestro pueblo, nuestro alumnado ha traído al colegio el protagonista indiscutible del día: el hornazo.
Una tradición que se hereda
En nuestro compromiso por poner en valor la cultura de nuestra localidad, hemos querido dedicar un espacio a este dulce tan especial. Los niños y niñas han compartido con sus compañeros los hornazos traídos desde casa, explicando en clase cómo se elaboran y el significado que tiene esta romería para sus familias.
Para quienes no lo conozcan, el hornazo es mucho más que un postre; es el símbolo de nuestra convivencia. Esa masa de pan dulce coronada con su huevo duro nos recuerda que las tradiciones son lo que nos une como comunidad.
Además de disfrutar de un desayuno diferente y delicioso, la jornada nos ha servido para trabajar varios aspectos:
Historia local: El origen de la Romería del Lunes de Quasimodo.
Gastronomía: Los ingredientes naturales y artesanos de nuestra tierra.
Convivencia: La importancia de compartir y celebrar nuestras raíces juntos.
Sabías que... El Lunes de Quasimodo se celebra el primer lunes después del Domingo de Resurrección y es el momento en que nuestro pueblo se encuentra con sus señas de identidad.
Desde el equipo docente, queremos agradecer a todas las familias su colaboración para que esta tradición siga pasando de generación en generación. Ver a los más pequeños disfrutar de su trozo de hornazo es la mejor señal de que nuestras costumbres están en buenas manos.
¡Feliz Lunes de Quasimodo a todos!
